Feudalismo.

  El término feudalismo viene de la palabra feudo, que era el nombre que se le daba a los territorios que los reyes medievales entregaban a los nobles a cambio de sus servicios.
  Feudalismo es la denominación historiográfica del sistema político predominante en la Europa occidental de los siglos centrales de La Edad Media, caracterizado por la descentralización del poder político;sociedad feudal al basarse en la difusión del poder desde la cúspide donde en teoría se encontraban el emperador y los reyes, hacia la base donde el poder local se ejercía de forma efectiva con gran autonomía o independencia en la práctica por nobles de muy distintas denominaciones, basadas en las del Imperio carolingio.
  Como formación económico-social, el feudalismo se inició en la Antigüedad tardía con la transición del modo de producción esclavista al feudal; a partir de la crisis del siglo III y sobre todo con la disolución del Imperio romano de Occidente (siglo V) y la formación de los reinos germánicos y el Imperio carolingio (siglos VIII y IX).feudalismo-2  El feudalismo respondió a la inseguridad e inestabilidad de la época de las invasiones que se fueron sucediendo durante siglos (pueblos germánicos, eslavos, magiares, musulmanes, vikingos). Ante la incapacidad de las instituciones estatales, muy lejanas, la única seguridad provenía de las autoridades locales, nobles laicos o eclesiásticos, que controlaban castillos o monasterios fortificados en entornos rurales, convertidos en los nuevos centros de poder ante la decadencia de las ciudades.
  Desde el punto de vista institucionalista, el feudalismo fue el conjunto de instituciones creadas en torno a una relación muy específica: la que se establecía entre un hombre libre (el vasallo), que recibía la concesión de un bien (el feudo) por parte de otro hombre libre (el señor), ante el que se encomendaba en una ceremonia codificada (el homenaje) que representaba el establecimiento de un contrato de obligaciones recíprocas. Esta serie de obligaciones recíprocas, militares y legales, establecidas entre la nobleza guerrera; giraba en torno a tres conceptos clave: señor, vasallo y feudo. Entre señor y vasallo se establecían las relaciones de vasallaje, esencialmente políticas. En el feudo, entendido como unidad de producción, se establecían relaciones de muy distinta naturaleza, entre el señor y los siervos; por la que el señor extraía el excedente productivo al campesino.La rueda del feudalismo  La forma más evidente de renta feudal era la realización por los siervos de prestaciones de trabajo llamadas corveas o sernas; el espacio físico del feudo se dividía entre la reserva señorial o reserva dominical donde se concentraba la producción del excedente y los mansos donde se concentraba la producción imprescindible para la reproducción de la fuerza de trabajo campesina. En otras formas, los siervos se obligaban a distintos tipos de pago; como una parte de la cosecha o un pago fijo, que podía realizarse en especie o en moneda, forma poco usual hasta el final de la Edad Media, dado que en siglos anteriores la circulación monetaria, y de hecho todo tipo de intercambios, se reducían al mínimo, a los que se añadían todo tipo de derechos y monopolios señoriales.

Antecedentes.
  El sistema feudal europeo tiene sus antecedentes en el siglo V, al caer el Imperio romano. El colapso del Imperio acaeció básicamente por su extensión y la incapacidad del emperador para controlar todas sus provincias, sumado cada vez más numerosas incursiones de pueblos bárbaros que atacaban y saqueaban las provincias más retiradas del imperio. Esto provocó que los emperadores necesitaran gente para defender sus grandes terrenos y contrataran caballeros o nobles (precursores del modelo de señor feudal), que a su vez contrataran vasallos, villanos, etc. Se llegó incluso a contratar a jefes y tropas mercenarias de los mismos pueblos “bárbaros”.A partir del siglo X no queda resto de imperio alguno sobre Europa. La realeza, sin desaparecer, ha perdido todo el poder real y efectivo, y sólo conserva una autoridad sobrenatural remarcada por las leyendas que le atribuyen carácter religioso o de intermediación entre lo divino y lo humano.images-1  Así, el rey no gobierna, sino que su autoridad viene, a los ojos del pueblo, de Dios, y es materializado e implementado a través de los pactos de vasallaje con los grandes señores, aunque en realidad son éstos quienes eligen y deponen dinastías y personas. En el plano micro, los pequeños nobles mantienen tribunales feudales que en la práctica compartimentarían el poder estatal en pequeñas células.
Un nuevo poder
  La Iglesia Católica abarcadora de todos los bienes llamados limosnas, conocedora de la fragilidad de los reinos y del poder que ella misma tiene en esa situación, durante los concilios de Charroux y de Puy consagra a los prelados y señores como jefes sociales y sanciona con graves penas la desobediencia de estas normas. Los señores, a partir de ese momento, “reciben el poder de Dios” y deben procurar la paz entre ellos, pacto que deben renovar generación tras generación.
  Se conforma así un modelo en el que la “gente armada” adquiere determinados compromisos sobre la base de juramentos y deben proteger el orden creado, y los eclesiásticos que forman la moral social y se encuentran salvaguardados por los señores.

Entorno, tareas y división de la nueva sociedad.
feudalismo-1  El castillo encaramado sobre un alto será la representación del poder y la fuerza. En principio, baluarte que se daban las poblaciones para protegerse de las depredaciones. Luego, hogar del señor y lugar de protección de los vasallos en los conflictos. Desde allí se administra justicia a todos cuantos se encuentran sujetos. En un principio, las personas libres están sometidas a unas mínimas normas de obediencia, defensa mutua y servicios prometidos. Los demás son siervos.
  En los países donde la dominación romana duró más tiempo (Italia, Hispania, Provenza), las ciudades se conservan, si bien con menor importancia numérica, pero a salvo de señoríos. En los países, más al norte, donde los romanos se asentaron menos tiempo o con menor intensidad, la reducción de la población en las ciudades llegó a hacer desaparecer los pocos núcleos importantes que había y el feudalismo se implanta con más fuerza.
  La sociedad se encuentra entonces con tres órdenes que, según la propia Iglesia, son mandatos de Dios y, por tanto, fronteras sociales que nadie puede cruzar. La primera clase u orden es la de los que sirven a Dios, cuya función es la salvación de todas las almas y que no pueden encomendar su tiempo a otra tarea. La segunda clase es la de los combatientes, aquellos cuya única misión es proteger a la comunidad y conservar la paz. La tercera clase es la de los que laboran, que con su esfuerzo y trabajo deben mantener a las otras dos clases.

El vasallaje y el feudo.
  Dos instituciones eran claves para el feudalismo: por un lado el vasallaje como relación jurídico-política entre señor y vasallo, un contrato sinalagmático (es decir, entre iguales, con requisitos por ambas partes) entre señores y vasallos (ambos hombres libres, ambos guerreros, ambos nobles), consistente en el intercambio de apoyos y fidelidades mutuas (dotación de cargos, honores y tierras -el feudo- por el señor al vasallo y compromiso de auxilium et consilium -auxilio o apoyo militar y consejo o apoyo político-), que si no se cumplía o se rompía por cualquiera de las dos partes daba lugar a la felonía, y cuya jerarquía se complicaba de forma piramidal (el vasallo era a su vez señor de vasallos); y por otro lado el feudo como unidad económica y de relaciones sociales de producción, entre el señor del feudo y sus siervos, no un contrato igualitario, sino una imposición violenta justificada ideológicamente como un quid pro quo de protección a cambio de trabajo y sumisiónOrdem e alegria medieval, Gloria da Idade Media.  El vasallaje era un pacto entre dos miembros de la nobleza de distinta categoría. El caballero de menor rango se convertía en vasallo del noble más poderoso, que se convertía en su señor por medio del Homenaje e Investidura, en una ceremonia ritualizada que tenía lugar en la torre del homenaje del castillo del señor. El homenaje -del vasallo al señor consistía en la postración o humillación, habitualmente de rodillas, el beso, las manos del vasallo, unidas en posición orante, eran acogidas entre las del señor, y alguna frase que reconociera haberse convertido en su hombre. Tras el homenaje se producía la investidura -del señor al vasallo-, que representaba la entrega de un feudo ,dependiendo de la categoría de vasallo y señor, podía ser un condado, un ducado, una marca, un castillo, una población, o un simple sueldo; o incluso un monasterio si el vasallaje era eclesiástico, a través de un símbolo del territorio o de la alimentación que el señor debe al vasallo -un poco de tierra, de hierba o de grano- y del espaldarazo, en el que el vasallo recibe una espada y unos golpes con ella en los hombros, o bien un báculo si era religioso.
  El señor feudal tenía derecho a revocar el feudo a su vasallo si éste no se comportaba como tal, o demostraba algún signo de deslealtad, como conspirar contra él, no cumplir entregando las tropas de su feudo en caso de guerra, etc., ya que cometía el delito de felonía. A un felón se le consideraba un mal vasallo y una persona de la que desconfiar. En el sistema feudal, la felonía era una terrible mancha de por vida en la reputación de un caballero.

La organización del feudo.
  La encomienda, encomendación o patrocinio, eran pactos teóricos entre los campesinos y el señor feudal, que podían también ritualizarse en una ceremonia o -más raramente- dar lugar a un documento. El señor acogía a los campesinos en su feudo, que se organizaba en una reserva señorial que los siervos debían trabajar obligatoriamente, sernas o corveas y en el conjunto de las pequeños terrenos para explotaciones familiares o mansos feudales que se atribuían en el feudo a los campesinos para que pudieran subsistir. Obligación del señor era protegerles si eran atacados, y mantener el orden y la justicia en el feudo. A cambio, el campesino se convertía en su siervo y pasaba a la doble jurisdicción del señor feudal: en los términos utilizados en España en la Baja Edad Media, el señorío territorial, que obligaba al campesino a pagar rentas al noble por el uso de la tierra; y el señorío jurisdiccional, que convertía al señor feudal en gobernante y juez del territorio en el que vivía el campesino, por lo que obtenía rentas feudales de muy distinto origen (impuestos, multas, monopolios, etc.). La distinción entre propiedad y jurisdicción no era en el feudalismo algo claro, pues de hecho el mismo concepto de propiedad era confuso, y la jurisdicción, otorgada por el rey como merced, ponía al señor en disposición de obtener sus rentas.la-alta-edad-media  No existieron señoríos jurisdiccionales en los que la totalidad de las parcelas pertenecieran como propiedad al señor, siendo muy generalizadas distintas formas de legados en los campesinos. En momentos posteriores de despoblamiento y refeudalización, como la crisis del siglo XVII, algunos nobles intentaban que se considerasen despoblados completamente de campesinos un señorío para liberarse de todo tipo de cortapisas y convertirlo en coto redondo reconvertible para otro uso, como el ganadero.
  Junto con el feudo, el vasallo recibe los siervos que hay en él, no como propiedad esclavista, pero tampoco en régimen de libertad; puesto que su condición servil les impide abandonarlo y les obliga a trabajar. Las obligaciones del señor del feudo incluyen el mantenimiento del orden, o sea, la jurisdicción civil y criminal, lo que daba aún mayores oportunidades para obtener el excedente productivo que los campesinos pudieran obtener después de las obligaciones de trabajo en corveas o sernas y en la reserva señorial, o del pago de renta en especie o en dinero. Como monopolio señorial solían quedar la explotación de los bosques y la caza, los caminos y puentes, los molinos, las tabernas y tiendas. Todo ello eran más oportunidades de obtener más renta feudal, incluidos derechos tradicionales, como el derecho de pernada, que se convirtió en un impuesto por matrimonios, buena muestra de que es en el excedente de donde se extrae la renta feudal de forma extraeconómica (en este caso en la demostración de que una comunidad campesina crece y prospera).

Los estamentos sociales.
  La división en tres órdenes se subdividía a su vez en estamentos compactos y perfectamente delimitados.
En una primera división, se encuentra el grupo de los privilegiados, todos ellos señores, eclesiásticos o caballeros. En la cúspide se hallaba el Rey, después el Alto Clero integrado por arzobispos, obispos y abades y el Bajo Clero formado por los curas y sacerdotes, y por último la nobleza. Es, este grupo de privilegiados, el que forma los señores y los caballeros, y éstos últimos a su vez podían ser señores de otros caballeros, dependiendo de su poder y de la capacidad de repartición de sus tierras.
FEUDALISMO4  El Alto Clero, además de las tareas que dentro de los tres órdenes le habían sido encomendadas, la guía espiritual y sostener la doctrina moral que mantenía el feudalismo, podían ser a su vez señores y entregar parte de sus bienes para la defensa de su comunidad.Los privilegiados no pagaban impuestos.
  Los no privilegiados eran la burguesía, los artesanos, los sirvientes y los campesinos, que se subdividían a su vez en colonos y aldeanos. A éstos correspondía el sometimiento a la tierra y, por tanto, a quien de ella dependiera, trabajándola y entregando una parte de sus frutos al señor, o bien, en el caso de artesanos y burgueses, debían obediencia a quien les garantizaba la defensa de la ciudad y la entrega de bienes o dinero.

Los eclesiásticos.
  El Alto Clero estuvo siempre dominado por el episcopado, cuyos poderes terrenales eran equiparables a los de cualquier señor laico. En un primer momento, los monjes, todos pertenecientes al Bajo Clero, quedaban dentro del ámbito de poder de los obispos; más tarde, serían los abades quienes terminarían por delimitar su autoridad sobre los miembros de las órdenes monásticas, quedando los sacerdotes en el ámbito de la diócesis episcopal.feudalismo
  En las abadías, se fueron perfilando modelos distintos: por un lado, aquéllas que no eran poseedoras de grandes propiedades y que dependían para su supervivencia de las limosnas de los fieles, y de algunas donaciones entregadas por los señores del lugar para garantizar el sustento de la comunidad religiosa. La necesidad de dinero favorece que sea en este instante en el que la figura de la limosna es ensalzada como deber fundamental para el creyente y camino para la salvación del alma.
  Otros monasterios poseían extensas propiedades y el abad actuaba como un señor feudal, en algunos casos incluso nombrando caballeros que le protejan o favoreciendo la creación de órdenes religioso-militares de gran poder. Sea como fuere, en éstos el dinero proviene de las rentas que son entregadas por los siervos, generalmente en especie, así como de las aportaciones, muchas de ellas generosas, y a veces interesadas, de otros señores. La necesidad de mantener una buena relación con el abad de un monasterio poderoso favorecerá que otros señores entreguen ofrendas de alto valor y ayuden a la construcción y embellecimiento de iglesias y catedrales que simbolizaban el poder.feudalismo2be2bigreja  El diferente destino de los eclesiásticos venía determinado por su ascendencia social. Se trata del estamento social más abierto, pues cualquier persona libre puede incorporarse al mismo pagando una cantidad de dinero o dote. Éste será el elemento que determine dentro del estamento la posición que, efectivamente, va a ocupar cada uno. Los hijos de los señores que se integran dentro de la iglesia aportarán cuantiosas sumas que garantizan, no sólo su supervivencia de por vida, sino un incremento patrimonial notable para el cabildo catedralicio o monasterio en el que se integran, y un rango alto de los donantes dentro del sistema. Son éstos los que ocuparán más tarde los cargos obispales. Por otro lado, los clérigos serán los hijos de los campesinos y, en general, de los no privilegiados, y cuyas funciones, además de las religiosas, estarán limitadas al ora et labora. Esta práctica degeneró en la compraventa de cargos eclesiásticos llamada simonía.
  A la cabeza se encontraba el Papa, representante de Jesucristo en la Tierra. En este período, los papas contaron entre sus conquistas la independencia de la Iglesia de la monarquía, y el intento de transformarse en autoridades políticas universales para gobernar igual que reyes y emperadores. El clero desempeñó un papel muy importante, imponiendo el principio del orden, prestando ayuda a los más débiles y conservando los restos de civilización grecolatina, pues gran parte de ella había sucumbido ante los ataques bárbaros. Los países cristianos se encontraban divididos en diócesis, cada una de las cuales era dirigida por un obispo. Los obispos, sacerdotes y párrocos vivían entre los fieles, y por eso se les denominaba seculares o seglares (pertenecientes a la sociedad). Junto al clero secular existían los llamados regulares o monjes, que habitaban en los monasterios o abadías y cuya forma de vida se regía por reglas muy estrictas.EstructuradelaIglesiaenlaEdadMedia  La agrupación de estos monjes se conocía como orden, siendo las más conocidas la de los benedictinos, fundada por San Benito en el 529, que sirvió de modelo a las demás órdenes. Su labor intelectual fue muy destacada, puesto que cada día debían destinar dos horas a leer y escribir. La labor de los monjes se extendió, asimismo, al ámbito de la asistencia social, pues eran ellos los encargados de preocuparse de las condiciones de vida de los pobres, enfermos, viudas e indigentes. Para tal efecto se crearon numerosos hospitales o casas de Dios. Fue fundada en 1206. Como ya dijimos, los monjes tuvieron honda repercusión en la enseñanza y la cultura. De hecho, todos los textos y libros que se conservan de la literatura latina proceden de los manuscritos copiados por ellos, así como también las crónicas que nos narran las formas de vida durante la Edad Media. Las escuelas públicas, cuyos conocimientos eran impartidos por los monjes en latín, hicieron posible que personas de muy baja condición económica pudieran educarse y aprender materias como gramática, aritmética, astronomía y música. A fines del siglo XI (Salerno) y en el siglo XII (Bolonia, París y Oxford) surgieron las universidades en Europa, como consecuencia de la evolución de las escuelas eclesiásticas. Otras órdenes fueron:Los franciscanos: basada en el ideal de humildad de Francisco de Asís, hijo de un comerciante italiano que recibió el mandato divino de abandonar las comodidades de la vida para ayudar a los más pobres. Fue fundada en 1209. Los dominicos: cuya principal orientación estuvo dirigida hacia la enseñanza y el estudio teológico en las universidades.

La caballería.
  La obligación primordial del vasallo era cumplir con los deberes militares, sobre todo la defensa del señor y sus bienes, pero también la defensa del propio feudo y de los siervos que en él se encontraban. Una obligación pareja era aportar una parte mínima de los tributos recaudados al señor para engrandecer sus propiedades.feudal_3
  El caballero no tenía en realidad un dueño, ni estaba sometido a poder político alguno, de ahí que se encontrasen caballeros que luchaban en las filas de un rey un día, y al siguiente en las de otro. Su deber real era para con el señor a quien le unía un espíritu de camaradería.
  En el siglo IX aún se usaba el término milites para hacer referencia a los caballeros, aunque pronto los idiomas locales fueron gestando términos propios que se agrupaban en “jinetes” o “caballeros”. Su importancia fue en aumento al prescindirse cada vez más de la infantería. El caballero debía proveerse de caballo, armadura y armas, y disponer de tiempo de ocio para cumplir su misión.
  Aunque abierto al principio, el estamento de los caballeros tendió a cerrarse, convirtiéndose en hereditario. Con el tiempo, los caballeros eran ordenados al terminar la adolescencia por un compañero de armas en una ceremonia sencilla. En este momento ya no importa la fortuna, sino la ascendencia, creándose diferencias notables entre los mismos. Los más pobres disponen de un pequeño terreno, y ocupan su tiempo entre las labores propias del campesino y la guerra. Los más poderosos, que disponen de tierras y fortuna, comenzarán a formar la auténtica nobleza, concentrando poder económico y militar.

La caballería en los reinos de Hispania.
  En los reinos peninsulares, los reyes, siempre necesitados de tropa para enfrentarse a los moros, promueven la caballería entre sus súbditos de modo muy sencillo: Se denominaba caballero aquél capaz de mantener un caballo, cosa para la que se requería una mínima fortuna, pues el caballo no sirve para las tareas del campo.luchadoresAl cabo de tres o cuatro generaciones, manteniendo un caballo, se adquiría la calidad de hidalgo (hijo de alguien).  Ésta es la razón por la que Alonso Quijano, don Quijote, tuviera un caballo flaco: para seguir llamándose hidalgo y el hecho de que quisiera ser armado “caballero”, una burla más de Cervantes que entendían quienes, en la época, sabían que hidalgo era más que caballero.
Tener un caballo suponía poder participar en las guerras del rey y, comportándose valientemente, optar a la posibilidad de que el rey le concediera mercedes.
  Esta organización, mucho más permeable socialmente, tuvo dos consecuencias: fortalecer el poder real frente a los nobles, puesto que el rey tenía ejércitos sin necesitar su ayuda, y haciendo más fuerte el poder real, hacer más poderoso el país.

Los no privilegiados.
  El conjunto de laicos libres que no pertenecen a la reducida categoría caballeresca son los no privilegiados en cuyo trabajo descansa el orden económico del feudalismo.
Los siervos
  El más numeroso grupo lo forman los campesinos libres, que trabajan la tierra, generalmente ajena, o pequeñas parcelas propias.agricultores trabajando la tierra.Entre éstos sigue habiendo diferencias, según se sea labrador que dispone de una yunta de bueyes o mero peón. En algún caso singular, campesinos libres llegan a poseer grandes extensiones que les permitirán más tarde llegar a la condición de terratenientes y, de ahí, a nobles, pero serán situaciones excepcionales.En cualquier caso, lo que les distingue como estamento, como siervos, es su situación de dependencia frente a un señor que no han elegido y que tiene sobre ellos el poder de distribuir la tierra, administrar justicia, determinar los tributos, exigirles obligaciones militares de custodia y protección del castillo y los bienes del señor y apropiarse como renta feudal de una parte sustancial del excedente, en trabajo, en especie (porcentajes de la cosecha) o dinero.

Los villanos.
  Recibían este nombre los habitantes de las villas dedicados a la agricultura. Se distinguían dos clases: los siervos y los campesinos libres. Los siervos no eran dueños de sus tierras. Formaban parte de la tierra, por lo cual se les llamaba siervos de la gleba. No podían abandonar la tierra sin consentimiento del señor, lo mismo para contraer matrimonio.Diferentes oficios en la edad media.  Se les podía vender junto con la tierra. Tenían, además, que pagar por la tierra que cultivaban y servir gratis al señor. Los campesinos libres podían cambiar de lugar, contraer matrimonio, transmitir sus bienes. Sin embargo, estaban obligados al servicio militar y a pagarle al señor impuestos en dinero o en especie por el uso de la tierra.
  La vida de los villanos era muy dura. A menudo se veían acosados por el hambre y la peste. El sistema feudal, desde el punto de vista político, inicia su decadencia al comenzar las Cruzadas.

Economía feudal.
  Las invasiones que sufre Europa durante más de cien años (normandos, musulmanes, eslavos) con la caída del Imperio romano y el posterior debilitamiento del Imperio carolingio frenarán la actividad económica hasta las puertas del año 1000.
  Es en este momento cuando se extienden modernas técnicas agrícolas que, existiendo anteriormente, habían quedado reducidas a pocos espacios territoriales. Entre ellos cabe destacar el aumento en el uso de los molinos de agua como fuerza motriz y de las acequias para riego, extendiendo los cultivos y liberando mano de obra. Además, mejoran los métodos de enganche de los animales, especialmente el caballo y el buey, cuya cría aumenta de manera notable y permitirá disponer de animales de tiro en abundancia. Los instrumentos de uso agrícola, como el arado o la azada, generalmente de madera, son sustituidos por otros de hierro.Middle_Ages-b  La explotación agraria feudal era de subsistencia. Los siervos cultivaban lo suficiente para mantenerse a sí mismos y para pagar los diezmos a la Iglesia y la renta al señor. De la recolecta se separaban también las semillas necesarias para la siguiente siembra. Los mercados urbanos se abastecían con las porciones de los diezmos y la renta.
  Los cultivos se organizaban en torno a las poblaciones en tres anillos. El primero y más cercano a la población se dedicaba a las frutas y hortalizas. El segundo era para los cereales, principal sustento de la época. El tercer núcleo eran tierras de pasto y monte explotadas de forma comunal. Los pastos comunales limitaban por tanto la expansión de las tierras de cereales e impedían ampliar la extensión cultivada según la demanda de la población.
  La rotación de cultivos era el principal sistema utilizado para evitar el deterioro de la tierra. Este método consiste en dejar en barbecho (es decir, sin cultivar) una parte de la tierra cada año para permitir su regeneración. En las regiones mediterráneas se usaba la rotación bienal, según el cual la mitad de las tierras quedaba en barbecho cada año. En las regiones europeas atlánticas se usaba la rotación trienal: un tercio de la tierra para cereal de ciclo largo -de invierno-, otro tercio para cereal de ciclo corto -verano- y el último tercio en barbecho. La tierra que quedaba sin cultivar se dedicaba a uso comunal, permitiendo que los animales pastasen en ella (práctica conocida como derrota de mieses).images
  El aumento de la producción como consecuencia de las innovaciones supone ya en el siglo XI una reducción de las prestaciones personales de los siervos a sus señores en cuanto a horas de trabajo, sustituyéndose por el pago de una cuantía económica o en especie. Se reducen las tierras del señor y aumentan los arrendamientos. Al mismo tiempo, los campesinos aumentan sus rentas disponibles y ganan en independencia.
  Se incrementa el número de tierras roturadas y comienza el periodo de eliminación de los bosques europeos, drenaje de las tierras empantanadas, la extensión de los terrenos arados lejos de las aldeas y la construcción dispersa de casas campesinas. Las mejores tierras atraen a una mayor masa de población y se producen migraciones en todo el centro de Europa. El crecimiento de la población es notable a partir del 1050, llegándose a duplicar la población de Inglaterra en 150 años y se triplicará hacia el final de la Edad Media. En el siglo XI las hambrunas han desaparecido.
  A partir del siglo XII, la existencia de excedentes incrementa el comercio más allá de las fronteras del señorío.Alimentación de los monjes en la edad media.  Las actividades comerciales permiten que surja una incipiente burguesía, los mercaderes, que debe realizar su trabajo pagando igualmente una parte de sus beneficios en forma de tributos a los señores, que a su vez incrementan con ello sus recursos. Las rutas de peregrinaje son los nuevos caminos por donde se abre el comercio. Roma, Jerusalén o Santiago de Compostela son los destinos, pero las comunidades situadas en sus vías de acceso florecen. Las ciudades, burgos, son al mismo tiempo espacios de defensa y de comercio conforme avanza el tiempo y se va gestando una nueva sociedad que despegará en los siglos XIII y XIV.

Crisis del feudalismo.
  La crisis del feudalismo es el periodo de decadencia por el cual pasa el feudalismo, y se caracteriza por el agotamiento de las tierras de cultivo y la falta de alimentos, lo que por consecuencia produjo hambruna y una gran cantidad de muertos. A ello hay que añadir la aparición de graves enfermedades infectocontagiosas o epidémicas, como las pestes. Tal es el caso de la conocida peste negra, que disminuyó notoriamente la población europea.Campesinos cultivando en la Edad Media  A partir del siglo XIII, la mejora de las técnicas agrícolas y el consiguiente incremento del comercio hizo que la burguesía fuera presionando para que se facilitara la apertura económica de los espacios cerrados de las urbes, se redujeran los tributos de peaje y se garantizaran formas de comercio seguro y una centralización de la administración de justicia e igualdad de las normas en amplios territorios que les permitieran desarrollar su trabajo, al tiempo que garantías de que los que vulnerasen dichas normas serían castigados con igual dureza en los distintos territorios.
  Las ciudades que abrían las puertas al comercio y otorgaban una mayor libertad de circulación, veían incrementar la riqueza y prosperidad de sus habitantes y las del señor, por lo que con reticencias pero de manera firme se fue diluyendo el modelo. Las alianzas entre señores eran más comunes, no ya tanto para la guerra, como para permitir el desarrollo económico de sus respectivos territorios, y el rey fue el elemento aglutinador de esas alianzas.
  El feudalismo alcanzó el punto culminante de su desarrollo en el siglo XIII; a partir de entonces inició su decadencia Los vasallos prefirieron realizar pagos en metálico (scutagium, «tasas por escudo») a cambio de la ayuda militar debida a sus señores; a su vez éstos tendieron a preferir el dinero, que les permitía contratar tropas profesionales que en muchas ocasiones estaban mejor entrenadas y eran más disciplinadas que los vasallos.edad media feudal[1]  Además, el resurgimiento de las tácticas de infantería y la introducción de nuevas armas, como el arco y la pica, hicieron que la caballería no fuera ya un factor decisivo para la guerra. La decadencia del feudalismo se aceleró en los siglos XIV y XV. Durante la guerra de los Cien Años, las caballerías francesa e inglesa combatieron duramente, pero las batallas se ganaron en gran medida por los soldados profesionales y en especial por los arqueros de a pie. Los soldados profesionales combatieron en unidades cuyos jefes habían prestado juramento de homenaje y fidelidad a un príncipe, pero con contratos no hereditarios y que normalmente tenían una duración de meses o años. Este «feudalismo bastardo» estaba a un paso del sistema de mercenarios, que ya había triunfado en la Italia de los condotieros renacentistas.edad-media-scriptorium[1]  Guillermo el Conquistador instauró la primera gran monarquía europea tras acceder al trono de Inglaterra en el año1066. Con la victoria de Hastings, y tras cinco años más de luchas para sofocar los últimos núcleos rebeldes, tomó medidas para consolidar su poder. Una sexta parte de Inglaterra quedó como territorio de la corona; dividió la mitad del país en feudos otorgándoselos a sus vasallos directos, los barones normandos; cedió un cuarto de Inglaterra a la Iglesia, y los anglosajones se dividieron el territorio restante. Impuso un juramento de fidelidad a todos sus vasallos como máximo representante del dominio feudal; se hizo dueño y señor de todos los castillos; prohibió las guerras y estableció únicamente como legal la moneda real. Estos fueron las primeras medidas importantes que llevaron a la crisis del feudalismo, aunque no siempre lograron ser reforzadas por posteriores reyes con menos habilidades que Guillermo.
  En el siglo XII, Enrique II, rey de Inglaterra, creó la cancillería y el fisco, que constituirían los comienzos de la administración pública. La cancillería se ocupaba de las leyes y de las transacciones reales; el fisco se encargaba de la distribución del Erario Publico. Ninguno de estos dos cargos públicos era hereditario, facilitando así el recambio de funcionarios no deseados. El personal de la nueva administración pública no recibía feudos sino un salario, dependiendo así directamente del propio rey.Las especies en la edad media.  Los reyes alentaban el crecimiento de las ciudades porque sus habitantes solían ser aliados de la autoridad central en contra de los señores feudales locales. Los ciudadanos pagaban impuestos, no servicios feudales. Apareció en las ciudades una clase media que se mantenía gracias al comercio, la producción manufacturera y el préstamo monetario. Los mercaderes dominaban la administración de la ciudad, adquiriendo riqueza y poder.
  Los artesanos y los comerciantes se organizaron en asociaciones conocidas como gremios. Estas asociaciones controlaban los precios y la producción, aseguraban un alto nivel de servicio o de manufactura, y organizaban la formación de los artesanos mediante el sistema del aprendizaje. Este control aseguraba tanto la alta calidad de los productos como el buen nivel de vida de los miembros de los gremios. Era frecuente que los gremios se concentraran en una parte de la ciudad cuyos barrios y calles tomaban el nombre de los distintos oficios.

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EL INVENTO DEL RELOJ.

Historia.
  El Reloj Se Inventó Antes Del Año 1.267 Descubre más Sobre La Verdadera Historia Del Reloj Desde La Prehistoria Hasta Hoy
  Desde la prehistoria el hombre midió el tiempo. Erigió columnas de piedra de modo que cuando un astro coincidiera con su alineación, señalase un momento o fecha importante.
 Obelisco-Egipcio.   El Reloj Mecanico como lo conocemos hoy Se inventó En La Edad Media, Donde El saber humano y la ciencia ya han avanzado con los hechos y acontecimientos del mundo feudal, circunstancias que han permitido al hombre liberarse de los fenómenos de la naturaleza y le permetin intentar, e inventar, construir y probar la eficacia de otros tipos deinstrumentos de precisión del tiempo más rápidos y duraderos, como era una maquina capaz de medir las variaciones del tiempo por medio de un instrumento mecánico.
  Surge así el llamado Reloj Mecánico, cuyo origen es todavía desconocido, y según Beresford Hutchinson, se ignora el lugar de nacimiento y la identidad de su inventor.

Reloj de Bremen.

Reloj de Bremen.

  La mayor parte de los historiadores consideran que estos relojes ya existían en Europa desde la Baja Edad Media, (Esos historiadores Europeos Olvidan con Frecuencia A España) o sea en las últimas décadas del siglo XIII y que muchas ciudades Europeas ya poseían relojes públicos en los primeros años del siglo XIV.
  El reloj astronómico del Ayuntamiento de Praga, es uno de sus claros ejemplos ya que su construcción está Fechada entorno al año 1.486 y es obra de Nicholas de Kadan y Jan Sindel. En la parte inferior del reloj puede verse una esfera calendario. En Italia el testimonio más antiguo descubierto hasta ahora se refiere al reloj instalado en la torre del campario de San Eustorgio, en la Ciudad de Milán, Datado entorno al año 1309.
  En España, en un inventario de la Catedral de Toledo realizado en la segunda mitad del siglo XIII, aparece citado un “orologio desbaratado” Suponemos que ya era una maquina de las comentadas en el tratado De Alfonso X El Sabio Del Año 1.267

El Reloj de Sol.
  Los antiguos obeliscos egipcios eran pilares cuya sombra se desplazaba a medida que transcurría el día y marcaba las horas entre el amanecer y la caída del sol. Reloj de Sol.
  El siguiente adelanto en la medición del tiempo fue la creación de relojes con movimiento propio, que no dependían del Sol, o de los cuerpos celestes (Estrellas, La Luna, Los Cometas, Los Planetas…

El Reloj De Agua.

Reloj de Agua.

Reloj de Agua.

  Los babilonios, los egipcios, los chinos y los hindúes utilizaron el agua contenida en un recipiente graduado (Clepsida), del que se escapaba, y hacía descender su nivel.
 Clepsidra.

Clepsidra.

  El nivel del agua coincidía con una escala marcada en el recipiente que señalaba las horas. Otro tipo de reloj de flujo es el de arena, que data de hace aproximadamente 500 años.

El Reloj De Arena. 
  La arena cae de un compartimiento superior a uno inferior a través de un estrecho cuello. Cuando ha caído totalmente se invierte el reloj y el procedimiento recomienza.Reloj de Arena.  Se debe conocer el lapso que tarda en completarse el ciclo. Otro método utilizado para medir el tiempo fue la velocidad con que una sustancia se consumía o quemaba.
  El más conocido de estos relojes estuvo constituido por la vela graduada, aunque se utilizaban también cuerdas con nudos y lámparas de aceite con depósitos graduados.

El Reloj en La Edad Media.
Reloj en la edad Media.    La primera noticias de los relojes mecánicos se hallan en los “Libros del saber de Astronomía” de Alfonso X el Sabio, compilados en 1267-1277.
  A partir del siglo V muchos de los conocimientos del mundo antiguo  se perdieron.

Reloj de Cela.

Reloj de Cera.

La mentalidad de las gentes a todo lo desconocido, pasó a provocar temor y a asociarse con la magia y la brujería, con lo prohibido, con lo demoníaco y de esta manera la ciencia se fue dejando a un lado.
  Fue a partir del año Mil, cuando la vida diaria de los europeos empezó a cambiar gracias a muchas innovaciones como por ejemplo el reloj, la pólvora, el molino o las gafas.
  Estos ejemplos de inventos demostraban la habilidad que tenían muchos artífices medievales.
  El reloj de arena, que viene usándose desde las civilizaciones griega y romana y la clepsidra que utiliza un sistema hidráulico, de la civilización islámica, servían para medir lapsos cortos y prefijados de tiempo.  Los monjes y los habitantes de las ciudades, los burgueses, debían atender a horarios que no podían regularse con la puesta y la salida del sol. Necesitaban medir tiempos intermedios de forma precisa.
  En los monasterios se inventaron mecanismos que ayudaron a los monjes a conocer con precisión las horas de los rezos durante el día y la noche, y en ese marco cabe imaginar que en torno al año Mil nacieran los primeros relojes mecánicos  que se activaban mediante pesos colgados de cilindros y mediante engranajes, rodillos y palancas, aunque ya con alguna anterioridad se conocían en el Imperio bizantino.Reloj Edad Media. Sin embargo, no consta su aplicación en monumentos públicos (salvo en el interior de los monasterios) hasta los primeros años del siglo XIV.
  El reloj fue durante la Edad Media un símbolo moral y un elemento que ayudaba a ordenar la vida espiritual. Para los pensadores cristianos, el tiempo era muy importante porque era irrecuperable, y no se podía dilapidar en gozar de las vanidades del mundo, sino que debía destinarse a meditar, rezar y disponerse para el juicio divino, de ahí la importancia que en esa época se atribuyo a los relojes.
  Aunque los monasterios fueron la cuna del reloj mecánico, este llego a la mayoría de edad en las ciudades. La actividad de los mercaderes y el trabajo de los artesanos necesitaban una regulación. Las campanas fueron los primeros objetos utilizados para ello, la función de los primeros relojes era mover las campanas para que marcasen las horas. Cada campana tenía su timbre y volumen característico, y las ciudades se inundaron de campanas que marcaban las diferentes horas con su repiqueteo.

SISTEMAS MECÁNICOS
  Los relojes mecánicos, con manecillas que avanzan lentamente por la acción de engranajes, aparecieron hace varios siglos. Se conserva el reloj fabricado en 1364 para el palacio de Carlos V, en París. En estos primitivos relojes el movimiento se originaba por un peso colgante que impulsaba una rueda dentada o árbol de volante cuyos dientes estaban dispuestos en forma perpendicular al diámetro de la misma.Reloj Mecánico.   Dos láminas llamadas “paletas”, dispuestas sobre un eje horizontal que oscilaba, engranaban en los dientes del árbol del volante y regulaban su movimiento. Este fue el primer sistema de escape empleado en los relojes, del mismo modo que la pesa constituyó el primer sistema motriz. Falta aún que hagamos referencia al tercer sistema o parte esencial de un reloj, el oscilador, que controla los movimientos de escape. En el primitivo reloj que describimos, esta función estaba a cargo de una palanqueta fijada en el extremo del eje de escape, que oscilaba merced al impulso que ejercían los dientes del árbol de volante. La duración de la oscilación, y por ende del escape, era regulada mediante una pesa deslizante fija a la palanqueta. Estos relojes resultaban inseguros debido a sus primitivos mecanismos de escape y oscilación.
  Surgió la necesidad de dar exactitud a la medida del tiempo. Es decir, dividirlo en fracciones exactas, con ritmo constante.
  Fue necesario recurrir a un péndulo o balancín con resorte o peso, movido por un mecanismo regulador, así es como se inventa el “escape”, y se debe agregar una aguja o elemento que señale las mediciones, y que debe moverse regularmente, para lo que se agrega un sistema de ruedas.

Reloj de balancín

Reloj de Balancín.

  El primer motor de relojería estaba formado por pesas, cuerdas o cadenas alrededor de ruedas y se iban desenvolviendo. Los relojes medievales más importantes eran de pesas, construidos en torres y campanarios, como el de Dijón, el del Palacio de Justicia de París y el de la Catedral de Salsbury.  Y también se construyeron grandes despertadores con este sistema de pesas. Se supone que este tipo de reloj apareció en el Siglo XIII, y aparece citado por Alfonso X El Sabio en su “Libro del Saber de Astronomía”, pero se supone que los primeros experimentos con este mecanismo lo pueden haber realizado los árabes y los bizantinos.
  En el Siglo XIV algunos nobles y señores comienzan a tener en sus casas relojes privados de pesas. El mecanismo llamado escape regula el descenso gradual de las pesas, éstas, al descender, impulsan una serie de ruedas dentadas. A medida que el péndulo oscila de un lado a otro, el áncora del escape deja avanzar el engranaje. Esto produce el  tictac del reloj. La pesa va bajando hasta que llega a un límite y hay que volverla a subir. Posteriormente, el resorte en espiral sustituye a las pesas.
Reloj de Pesas.

Reloj de pesas.

  Alrededor del año 1500 comienza a utilizarse el resorte, que reemplazaba al sistema de pesas y permitía la fabricación de relojes más pequeños, portátiles, y que dio lugar a la realización de bellísimas artesanías y obras de arte de la mecánica y la orfebrería de la época.
  Al resorte se agregó el sistema de escape. Si bien hubo varios intentos de realización de escapes, el primero realmente importante, y que sería el comienzo precario del tic tac, fue el escape a varilla que apareció alrededor de 1250, y se lo nombra como  “verge and foliot”. Consiste en una rueda dentada movida por pesas, esta rueda empuja dos paletas fijadas a una varilla que hace mover a una barra horizontal oscilante, en forma de cruz, en dirección opuesta. Evoluciona éste sistema al llamado “escape de áncora”, y el foliot da lugar al balancín vertical que dará origen al péndulo.

Innovación de los Relojes a lo largo del tiempo 

  • El primer cuadrante solar, según algunos investigadores, fue inventado en el siglo VI antes de Cristo, por el griego Anaximandro de Mileto. Aunque otros sostienen que fue inventado por los chinos y los egipcios.
  • La clepsidra apareció unos 3000 años antes de Cristo, entre los egipcios.
  • El reloj de pesas es atribuido a Gerbert d’Aurillac (Aprox. 938-1003), que fuera el Papa Silvestre II en 999.
  • El primer reloj portátil de resorte lo hizo en 1410, el arquitecto florentino Brunelleschi (1377 – 1446). Se inicia el uso de los relojes de péndulo particulares. 
  • El reloj de péndulo fue creado en 1657, por el astrónomo holandés Christiaan Huygens (1629-1695).
  • El Santo Grial.

    Historia.
      La habitación en la que tuvo lugar la Ultima Cena y el Santo Cáliz eran propiedad de la familia de san Marcos, el evangelista, que hizo de intérprete de San Pedro en Roma.
  San Marcos y San Pedro vivían en relación estrecha y parece tener sentido que San Marcos diera la Santa Copa a San Pedro, por la simple razón de que era muy importante para los primeros cristianos usar reliquias en la liturgia y Pedro era la cabeza de la Iglesia.
  La tradición española afirma que san Pedro se llevó el Santo Cáliz consigo a Roma, donde lo pasó a sus sucesores hasta la persecución de Valeriano, en el año 258.
      La tradición nos indica que el Santo Cáliz fue conservado y llevado luego a Roma, donde era utilizado por los primeros Papas. Existen indicios de que el verdadero Cáliz fue utilizado por los primeros Papas en la celebración de sus misas solemnes. El canon litúrgico romano de los primeros Papas, en el momento de la consagración, decía textualmente “…tomando éste glorioso cáliz…”
      Nos situamos así en el año 258, en el que era Papa, Sixto II. Se desató entonces una persecución contra los cristianos, promovida por el emperador Valeriano. Con el fin de impedir que el Santo Cáliz sufriera algún daño, el Papa Sixto II lo entregó en custodia a uno de los diáconos de Roma, llamado Lorenzo, cuyos padres era originarios de Huesca.

    Monedas del emperador Valerio.

    Monedas acuñadas del Emperador Valerio.


      La intervención de Lorenzo salvando el Santo Cáliz y enviándolo a España se cuenta con detalle en “La Vida de San Lorenzo” contada por el agustino San Donato en el siglo VI. Tanto Sixto II como el que luego se convertiría en San Lorenzo murieron como mártires en las persecuciones de Valeriano. El Papa Sixto,
    El papa Sixto  I

    Papa Sixto I


    antes de que lo mataran, encargó a Lorenzo que salvara las reliquias y que repartiera las riquezas entre los pobres.  Según el relato de Donato, Lorenzo comenzó a cumplir lo ordenado por el Papa y acudió a la vecindad de Patricia, entró en la cueva de Hepociana, donde estaban muchos cristianos con el presbítero Justino. Según Donato:
      “Entre los que habían encontrado refugio allí, vio a Precelio, su condiscípulo y conciudadano, porque era un Español de la ciudad de Hippo en Carpetania (la actual Toledo). Le confió algunas memorables reliquias para que pudiera enviarlas a España, entre las que se encontraba la más distinguida Copa en la que Cristo nuestro Dios y Maestro consagró su preciosa sangre la noche de la Última Cena”.
    El Greco.

    San Lorenzo Mártir. El Greco.


      De este modo, sería este cristiano Español llamado Precelio, que se hallaba en Roma, el que se encargaría de trasladar la reliquia a España. Con seguridad Lorenzo le encargó que trasladara el Santo Cáliz a Huesca, que lo entregara a la familia que Lorenzo conservaba en esa localidad. Según Donato, los padres de Lorenzo permanecían entonces en Italia, donde murieron. Como hemos dicho, según la historia de Donato, Lorenzo nació en Valencia,pero allí no tenía más familiares. Su familia (tíos y primos) seguía estando en Huesca, por lo que era lógico que ordenara a Precelio que se dirigiera a Huesca. Paro la tradición que sostiene que los padres de Lorenzo, Orencio y Prudencia, permanecieron siempre en Huesca, no existe ninguna dificultad en explicar que el primer  refugio en España del Santo Cáliz fuera Huesca: Lorenzo dio instrucciones de que se remitiera la reliquia a sus padres, que ya se encargarían de guardarla en sitio seguro. El Santo Cáliz permanecería escondido en Huesca hasta el año 711, se supone que guardado en la Iglesia del Santo Pedro el Viejo de dicha localidad.
    Iglesia de San Pedro el Viejo.

    Iglesia de San Pedro el Viejo.


      En el año 711 comenzó la invasión árabe de España. Con el fin de proteger el Santo Cáliz,el obispo de Huesca, llamado  Acilso,  abandonó su ciudad junto con el Cáliz y otras reliquias. La antigua sede Episcopal de Huesca iniciaría así un largo período itinerante, en el que sucesivamente iría cambiando su emplazamiento. Cada cambio de sede Episcopal suponía al mismo tiempo el traslado de la ubicación del Santo Cáliz, que era la reliquia más valiosa que se llevó consigo  el Obispo Acilso en su huída de Huesca. Así, el Santo Cáliz iría recorriendo un largo itinerario, pasando por las sucesivas sedes Episcopales del antiguo Obispado de Huesca, pasando por los siguientes lugares:
    Portico Iglesia de San Pedro el Viejo.

    Portico Iglesia de San Pedro el Viejo.


      En un primer momento, parece ser que se buscó refugio en la Cueva de Yebra, en el Pirineo aragonés. De hecho, en la Iglesia Parroquial de Yebra se conservan algunas reliquias que podrían dar testimonio de que allí estuvo durante unos años la sede Episcopal.
      Algo más tarde el Santo Cáliz se localizaría en el Monasterio deSan Pedro de Siresa, en el municipio de Hecho de Huesca. En este sentido, se conserva una Carta de San Eulogio de Córdoba que menciona a  Ferríolo, “Obispo de San Pedro de Siresa”, que gobernó la Iglesia aragonesa los años 815-831. En Siresa debió estar la sede Episcopal por lo menos durante más de cien años.
    Monasterio de San Pedro de la Siresa.

    Monasterio de San Pedro de la Siresa.


      Posteriormente el Santo Cáliz se trasladó (al trasladarse también la sede Episcopal) a San Adrián de Sásabe, en la localidad de San Adrián, cerca de Aisa.  Por lo menos hasta siete Obispos están sepultados en esta Iglesia.
    San Adrian de Sasabe.

    Iglesia de San Adrian de Sasabe.


      En tiempos del Obispo Mancio II (1014-1033) la Sede Episcopal (y con ella el Santo Cáliz) se trasladaron a la Iglesia de la Corte, que se hallaba en el municipio de Bailo. En Bailo el Cáliz debió permanecer del 1014 al 1045.
      Hacia el 1045 la Sede Episcopal se trasladó a Jaca. El Santo Cáliz se ubicaría primero en la Iglesia o Monasterio provisional, desde donde pasaría a la nueva Catedral de Jaca, cuya construcción finalizó alrededor del año 1063.
      Posteriormente, alrededor del año 1071 el  Santo Cáliz fue llevado desde la Catedral de Jaca hasta el Monasterio de San Juan de la Peña, donde permanecería hasta el año 1399.
    Monasterio San Juan de la Peña.

    Monasterio de San Juan de la Peña.


      La larga permanencia del Santo Cáliz en San Juan de la Peña (desde comienzos del siglo XI hasta 1399) dio lugar a que surgieran las narraciones medievales sobre el Santo Grial.
      En el año 1399 el Rey de Aragón Martín el Humano, solicitó de los monjes del monasterio de San Juan de la Peña la entrega del Cáliz, pues deseaba tener la reliquia en su casa en Zaragoza. Se conserva en el Archivo de la Corona de Aragón en Barcelona (Pergamino nº 136 de la Colección de Martín el Humano) el documento fechado el 26 de septiembre de 1399 de entrega del Santo Cáliz a Martín el Humano. En este documento se hace constar que “… sea a todos de manifiesto que, como el excelentísimo Príncipe y señor D. Martín, por gracia de Dios Rey de Aragón, Valencia, Mallorca, Cerdeña y Córcega, y Conde de Barcelona, del Rosellón y de la Ciretánea, haya deseado y procurado, con ahínco tener en su Capilla Real, aquel Cáliz de piedra en el cual Nuestro Señor Jesucristo, en su Santa Cena, consagró su Preciosa Sangre, y que el bienaventurado Lorenzo, que lo recibió de San Sixto, a la sazón Sumo Pontífice, cuyo discípulo era, y daácono de Santa María in Dominica, envió y dio con una su carta al Monasterio y Convento de San Juan de la Peña, situado en las montañas de Jaca del Reino de Aragón…”.
     San Juan de la Peña.

    San Juan de la Peña.


      De este modo, el Santo Cáliz fue llevado desde el Monasterio  de San Juan de la Peña (donde había permanecido oculto más de trescientos años) hasta el Oratorio del Real Palacio de la Aljafería de Zaragoza.
      Más tarde fue trasladado a la Residencia del Rey Martín el Humano en Barcelona.  En el Inventario de Bienes hecho en 1410, a  la muerte de Martín el Humano, consta que entre los bienes muebles del monarca en Barcelona se halla el “Calix de vincle  e calcedonia, lo cual, segons se diu, fo aquell ab que Jhsu Chist consegrà la sua Saneta e precisoa sanch lo dijous sant de la Cena…” .
    Rey Martin El Humano.

    Rey Martin El Humano.


      Al morir Martín el Humano le sucedió en el Reino, en virtud del Compromiso de Caspe, su sobrino Don  Fernando  I de Aragón, también llamado  Fernando de Trastámara  o Fernando de Antequera.
      Fernando de Antequera, que sentía especial predilección por Valencia, envió allí el Santo Grial, ya que Valencia también pertenecía en aquel tiempo a la Corona de Aragón. Lo llevó Juan II, rey de Navarra y gobernador de Aragón y Valencia, que lo depositó en el Palacio Real de Valencia.
      Un año después, en 1438, el cáliz es entregado a la Catedral de Valencia, como garantía de un préstamo que el rey Alfonso V de Aragón solicita a la Catedral y al Consejo de la ciudad de Valencia, dada la imperiosa necesidad de fondos que tenía el monarca con los que costear la Guerra de Nápoles. Ni este Rey ni sus sucesores Fernando el Católico y Carlos I pudieron rescatarlo, y de este modo el cáliz quedará definitivamente custodiado y venerado en la Catedral de Valencia.
    Custodio Del Santo Grial.

    El Santo Grial.


      En la antigua sala capitular, hoy Capilla del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, se conserva un cáliz que la tradición aragonesa identifica con el Santo Grial. Consta de una copa de calcedonia (piedra semipreciosa) de 7 cm de altura y 9,5 de diámetro, y un pie con asas añadido posteriormente. El arqueólogo Antonio Beltrán ha fechado la copa superior en torno al cambio de era (siglo I), labrada en un taller oriental de Egipto, de Siria o de la propia Palestina, por lo que pudo estar en la mesa de la Santa Cena. Los dos Papas que han visitado la ciudad de Valencia (Juan Pablo II y Benedicto XVI), han usado este cáliz en las Eucaristías multitudinarias de sus visitas. Algunos consideran por ello que la Iglesia es favorable a la autenticidad de esta reliquia, aunque jamás ha sido formulado un comentario oficial.
    Santo Grial.

    Santo Grial.


     Santo Grial de Valencia Desmontado.

    Santo Grial De Valencia Desmontado.

     

     

     

     

     

     

     

    ¿Cuál es el verdadero Grial?

      En el siglo XVI se contabilizaban unas veinte copas que reivindicaban el honor de ser el verdadero cáliz usado por Jesús en la Última Cena. Pero hoy en día sabemos, gracias a los estudios de verificación, que ninguno de dichos receptáculos es considerado auténtico, salvo las excepciones del Santo Cáliz de Valencía y la copa de plata de Antíoquía.

La valiosa reliquia de Antioquía tiene una capacidad de dos litros y es demasiado grande para poder pasar de mano en mano en torno a la mesa de la última Cena durante la Comunión Eucarística. Lo interesante, sin embargo, es el hecho de que San Jerónimo mencionara que había dos copas sobre la mesa de la Última Cena: una de plata que contenía el vino para la cena, y una de piedra que fue usada para la institución de la Eucaristía.

    Caliz, Santo Grial.

    Caliz,  Santo Grial.


      Sólo el Santo Cáliz de Valencia con la parte superior de piedra de ágata, responde a la descripción de San Jerónimo acerca de la copa usada por Cristo en la consagración. Cuando se examina su tradición e historia en detalle, es completamente evidente que todo concuerda de forma razonable. La pieza que se encuentra en Valencia es una copa elaborada con ágata de color rojo oscuro a la que se añadió en siglos posteriores una estructura de oro con dos asas que unen el conjunto. Mide diecisiete centímetros de altura y tiene forma semiesférica con un diámetro de nueve centímetros. Los análisis arqueológicos a los que fue sometida demuestran que fue labrada en un talle de Palestina o Egipto entre el siglo IV a.C. y el primero de nuestra era.

    La Teoría del Sangreal.

      En los últimos años, se ha popularizado la interpretación de que, en realidad, el Santo Grial no es un objeto físico, sino que sería un símbolo de la descendencia de Jesucristo, fruto de su matrimonio con María Magdalena. Los defensores de esta hipótesis proponen que la expresión “Santo Grial” procede del francés sang real o sangreal, literalmente “sangre real”.

    Maria Magdalena.

    María Magdalena.


      Según esta interpretación, María ‘Magdalena habría llegado embarazada a territorio francés, después de la muerte de Jesús. Esta presencia temprana de la Magdalena en tierras galas está presente en numerosas tradiciones y leyendas de la zona sur de Francia. De este modo, su descendencia se habría perpetuado a través de la dinastía de los merovingios, y en la actualidad determinados personas tendrían como objetivo restaurar el linaje de Jesús.

    Una piedra caída del Cielo.

      El mito del Grial en época medieval y sin duda alguna uno de los más sobresalientes lo debemos al caballero alemán Wolfram von Eschenbach, autor de Parzival. Aquí el Grial es una extraña esmeralda caída de la mismísima frente de Lucifer o de su corona, según otras versiones, y que Wolfram llama lapis exillis o “piedra del cielo”. Más tarde esta piedra preciosa habría sido tallada por un Angel que la convirtió en copa y la entregó a Adán en el Paraíso, quien la custodió hasta su expulsión del Edén. 
No menos interesante resulta la identificación que Eschenbach hace de los caballeros del Grial -aquellos que lo custodian- con los caballeros de la Orden del Temple. Wolrain denomina en su obra como templeisen  templarios a los guardianes del Grial. Algunos autores van incluso más lejos, y afirman que el propio Wolfram perteneció a la Orden. Fuera así o no, lo cierto es que parece haber cierta identificación entre los misteriosos custodios del Grial y los templarios. Un texto anónimo posterior al de Wolfram, titulado Perslesvaux, dice que los guardianes del sagrado cáliz eran ascetas y guerreros al mismo tiempo, y que ostentaban una cruz roja sobre túnica blanca, los distintivos de los caballeros de la Orden del Temple…
Resulta imposible averiguar hoy en día si el impulso de las historias del Grial en la Edad Media estuvo directamente vinculado con el Temple, pero lo cierto es que las leyendas y romances sobre la copa sagrada aparecen repentinamente, coincidiendo con el nacimiento de esa orden de monjes guerreros, y comienzan a perder fuerza cuando desaparecen los templarios.

    Templarios y el Santo Grial.

    Templarios y El Santo Grial.

    Buenos Cristianos, Cataros.

     Aquellos hombre Buenos.
    Paisaje edad media.

      Era sé que se era, un noble bueno, que cumplía con su rey, confiaba en su iglesia, cuidaba de sus súbditos y de sus  tierras. Un noble que se preocupaba por las personas y los problemas de estas.
      Pero un día fue a visitar a nuestro noble el recaudador de impuestos, este le pidió su tributo pero era mayor que otras veces, – “Nuestro rey está en guerra” le dijo. Nuestro noble le pago el tributo que le pedía, aunque para ello tuvo que subir las tasas a todas las personas de sus tierras, al poco tiempo vino a visitarle el obispo, era su visita anual para el cobro del diezmo, el noble que era creyente y justo le dio su parte a la iglesia.
      A la mañana siguiente, el noble se encontró con su cocinera y esta le dijo: Señor hoy no tenemos que comer, nuestro noble pensó, iré a cazar, buscare mi sustento. Y salió a cazar..
      Cuando dejo su castillo y empezó la andadura por sus tierras empezó a observar algo extraño, las personas con las que se cruzaba estaban desnutridas, las tierras estaban yermas, no había animales de granja, no había granjas, tampoco había caza y sobre todo, aquellas personas que siempre le habían saludado con respeto y agradecimiento, ahora le miraban con desprecio, esto le hizo pensar en todo lo que él hubiera podido hacer mal, pero el solo había cumplido con sus obligaciones. Siguió su camino y todo el panorama era igual, desolador, a la sombra de un árbol, sentado había un hombre, que no le miro con desprecio, incluso repartió con el su comida, aquel hombre era diferente.
      El hombre le hablo al noble diciendo: …llevamos una vida santa y muy estricta, de ayuno y abstinencias, pasando día y noche orando y trabajando, sólo buscando sacar de este trabajo lo que es necesario para la vida… Nosotros y nuestros padres, siguiendo la línea de los apóstoles, hemos permanecido en la gracia del Cristo y permaneceremos hasta el fin de los siglos.
      Somos la Iglesia, porque seguimos a Cristo; y que seguimos siendo los verdaderos discípulos de la vida apostólica, porque no buscamos el mundo y no poseemos ni casa, ni campos, ni ningún dinero…
      Nuestro noble pensó que ese hombre era feliz, y que sus palabras eran justas. Su rey solo buscaba el poder y por eso siempre estaba en guerra, y la iglesia ya no cumplía con su deber, decidió seguir a aquel hombre que nada pedía, ni nada tenía, y fue feliz.
      Pasado un tiempo todas las personas de sus tierras encontraron la felicidad y la prosperidad eran “Buenos Cristianos”.
      La vida de tales hombres y mujeres, sencillos y humildes, fue tan firme y ejemplar, sus huellas quedaron tan profundamente marcadas en la sociedad de su tiempo que, a pesar de todo el esfuerzo que se hizo por destruirles, por prohibir completamente sus enseñanzas, su búsqueda y su mensaje permaneció presente en las conciencias humanas y sin duda, hoy encuentra de nuevo un eco en el corazón de los hombres.
    Así podemos entender el sentido de la profecía y leyenda que sobre ellos se escribió: “Después de setecientos años, el laurel volverá a reverdecer”.

    Simblo Cataro

    Historia.
      Estamos en el siglo XI, edad media, los grandes nobles se pelean por el poder, la iglesia se encuentra muy implicada con el poder, todos (la iglesia y los reyes) quieren mantener su porción de poder, se alían  y guerrean entre ellos, mientras el ya empobrecido pueblo tiene que seguir manteniendo a los nobles, la iglesia y a los guerreros. A cambio de esto sus protectores los nobles crean leyes injustas y altos impuestos, la iglesia exige su diezmo mientras el pueblo pasa hambre y su rey solo se preocupa de añadir tierras a su reino.
    Banquete edad media.
      Un panorama muy desolador para muchos. ¿Por qué os cuento esto?, solo para entrar en situación, vale… también es verdad que había algunos hombres buenos, pues de esos quiero contaros algo, de los “Buenos Cristianos”, los Cataros.
      En este panorama histórico de múltiples guerras, apareció una corriente espiritual que proclamaba nuevas ideas. Si tuviéramos que describir en dos palabras en qué se caracterizaban los cátaros diríamos que eran “predicadores y consoladores”.
      Quisiera explicar sobre todo en qué consistía esta predicación y consolación que tanto temieron los poderes políticos y religiosos, y contra la que lucharon tan encarnizadamente.
      La carta que Evervin, preboste de la abadía de Steinfeld, manda a Bernardo de Claraval en el año 1143 es clara al respecto ;Ésta es su herejía: Dicen de sí mismos que son la Iglesia, porque sólo ellos siguen al Cristo; y que siguen siendo los verdaderos discípulos de la vida apostólica, porque no buscan el mundo y no poseen ni casa, ni campos, ni ningún dinero…
    De sí mismos dicen: …llevamos una vida santa y muy estricta, de ayuno y abstinencias, pasando día y noche orando y trabajando, sólo buscando sacar de este trabajo lo que es necesario para la vida… Nosotros y nuestros padres, siguiendo la línea de los apóstoles, hemos permanecido en la gracia del Cristo y permaneceremos hasta el fin de los siglos.

      El consolamentum, para los cátaros, no era otra cosa que el bautismo espiritual instituido por Cristo. Siguiendo la tradición de Pentecostés, los cátaros consideraban que los apóstoles habían recibido la fuerza del Espíritu Santo con este bautismo, así como el poder de otorgarlo a quienes ellos considerasen dignos de su iglesia. Este bautismo por imposición de manos, llamado consolación siguiendo las palabras evangélicas de Juan “Yo os enviaré un Consolador…”, es el hecho más distintivo del catarismo
      El perfecto cátaro consideraba que Dios Padre era el Supremo Bien y el Sumo Hacedor de la creación.
      Su libro sagrado es el Nuevo Testamento.
      Creen en la reencarnación (metempsicosis), ya que es posible que solo a través de varias vidas pueda el alma encerada en la materia alcanzar la purificación necesaria para recordar su origen divino.
      Su única oración El Padre Nuestro.
      ¿Por qué razón creyeron entonces que los cataros eran un peligro?, estos hombres repartidos por toda Europa, especialmente en el sur de Francia y el norte de Italia, amenazaban el prestigio y el poder de las autoridades eclesiásticas, consiguiendo devoto, no solo entre las clases populares, sino también entre la alta nobleza e incluso entre algunos sectores del clero.
    Sacerdotes de la edad media.
      La vida de tales hombres y mujeres, sencillos y humildes, fue tan firme y ejemplar, sus huellas quedaron tan profundamente marcadas en la sociedad de su tiempo que, a pesar de todo el esfuerzo que se hizo por destruirles, por prohibir completamente sus enseñanzas, su búsqueda y su mensaje permaneció presente en las conciencias humanas y, sin duda, hoy encuentra de nuevo un eco en el corazón de los hombres.

     

    Cataros aquellos hombres buenos.

    Aquellos hombre Buenos.
    Paisaje edad media.

      Era sé que se era, un noble bueno, que cumplía con su rey, confiaba en su iglesia, cuidaba de sus súbditos y de sus  tierras. Un noble que se preocupaba por las personas y los problemas de estas.
      Pero un día fue a visitar a nuestro noble el recaudador de impuestos, este le pidió su tributo pero era mayor que otras veces, – “Nuestro rey está en guerra” le dijo. Nuestro noble le pago el tributo que le pedía, aunque para ello tuvo que subir las tasas a todas las personas de sus tierras, al poco tiempo vino a visitarle el obispo, era su visita anual para el cobro del diezmo, el noble que era creyente y justo le dio su parte a la iglesia.
      A la mañana siguiente, el noble se encontró con su cocinera y esta le dijo: Señor hoy no tenemos que comer, nuestro noble pensó, iré a cazar, buscare mi sustento. Y salió a cazar..
      Cuando dejo su castillo y empezó la andadura por sus tierras empezó a observar algo extraño, las personas con las que se cruzaba estaban desnutridas, las tierras estaban yermas, no había animales de granja, no había granjas, tampoco había caza y sobre todo, aquellas personas que siempre le habían saludado con respeto y agradecimiento, ahora le miraban con desprecio, esto le hizo pensar en todo lo que él hubiera podido hacer mal, pero el solo había cumplido con sus obligaciones. Siguió su camino y todo el panorama era igual, desolador, a la sombra de un árbol, sentado había un hombre, que no le miro con desprecio, incluso repartió con el su comida, aquel hombre era diferente.
      El hombre le hablo al noble diciendo: …llevamos una vida santa y muy estricta, de ayuno y abstinencias, pasando día y noche orando y trabajando, sólo buscando sacar de este trabajo lo que es necesario para la vida… Nosotros y nuestros padres, siguiendo la línea de los apóstoles, hemos permanecido en la gracia del Cristo y permaneceremos hasta el fin de los siglos.
      Somos la Iglesia, porque seguimos a Cristo; y que seguimos siendo los verdaderos discípulos de la vida apostólica, porque no buscamos el mundo y no poseemos ni casa, ni campos, ni ningún dinero…
      Nuestro noble pensó que ese hombre era feliz, y que sus palabras eran justas. Su rey solo buscaba el poder y por eso siempre estaba en guerra, y la iglesia ya no cumplía con su deber, decidió seguir a aquel hombre que nada pedía, ni nada tenía, y fue feliz.
      Pasado un tiempo todas las personas de sus tierras encontraron la felicidad y la prosperidad eran “Buenos Cristianos”.
      La vida de tales hombres y mujeres, sencillos y humildes, fue tan firme y ejemplar, sus huellas quedaron tan profundamente marcadas en la sociedad de su tiempo que, a pesar de todo el esfuerzo que se hizo por destruirles, por prohibir completamente sus enseñanzas, su búsqueda y su mensaje permaneció presente en las conciencias humanas y sin duda, hoy encuentra de nuevo un eco en el corazón de los hombres.
      Así podemos entender el sentido de la profecía y leyenda que sobre ellos se escribió: “Después de setecientos años, el laurel volverá a reverdecer”.

    Simblo Cataro

    Historia.
      Estamos en el siglo XI, edad media, los grandes nobles se pelean por el poder, la iglesia se encuentra muy implicada con el poder, todos (la iglesia y los reyes) quieren mantener su porción de poder, se alían  y guerrean entre ellos, mientras el ya empobrecido pueblo tiene que seguir manteniendo a los nobles, la iglesia y a los guerreros. A cambio de esto sus protectores los nobles crean leyes injustas y altos impuestos, la iglesia exige su diezmo mientras el pueblo pasa hambre y su rey solo se preocupa de añadir tierras a su reino.
    Banquete edad media.
      Un panorama muy desolador para muchos. ¿Por qué os cuento esto?, solo para entrar en situación, vale… también es verdad que había algunos hombres buenos, pues de esos quiero contaros algo, de los “Buenos Cristianos”, los Cataros.
      En este panorama histórico de múltiples guerras, apareció una corriente espiritual que proclamaba nuevas ideas. Si tuviéramos que describir en dos palabras en qué se caracterizaban los cátaros diríamos que eran “predicadores y consoladores”.
      Quisiera explicar sobre todo en qué consistía esta predicación y consolación que tanto temieron los poderes políticos y religiosos, y contra la que lucharon tan encarnizadamente.
      La carta que Evervin, preboste de la abadía de Steinfeld, manda a Bernardo de Claraval en el año 1143 es clara Aalrespecto  Ésta es su herejía: Dicen de sí mismos que son la Iglesia, porque sólo ellos siguen al Cristo; y que siguen siendo los verdaderos discípulos de la vida apostólica, porque no buscan el mundo y no poseen ni casa, ni campos, ni ningún dinero…
    De sí mismos dicen: …llevamos una vida santa y muy estricta, de ayuno y abstinencias, pasando día y noche orando y trabajando, sólo buscando sacar de este trabajo lo que es necesario para la vida… Nosotros y nuestros padres, siguiendo la línea de los apóstoles, hemos permanecido en la gracia del Cristo y permaneceremos hasta el fin de los siglos.

    El consolamentum, para los cátaros, no era otra cosa que el bautismo espiritual instituido por Cristo. Siguiendo la tradición de Pentecostés, los cátaros consideraban que los apóstoles habían recibido la fuerza del Espíritu Santo con este bautismo, así como el poder de otorgarlo a quienes ellos considerasen dignos de su iglesia. Este bautismo por imposición de manos, llamado consolación siguiendo las palabras evangélicas de Juan “Yo os enviaré un Consolador…”, es el hecho más distintivo del catarismo

    El perfecto cátaro consideraba que Dios Padre era el Supremo Bien y el Sumo Hacedor de la creación.

    Su libro sagrado es el Nuevo Testamento.

    Creen en la reencarnación (metempsicosis), ya que es posible que solo a través de varias vidas pueda el alma encerada en la materia alcanzar la purificación necesaria para recordar su origen divino.

    Su única oración El Padre Nuestro.

    ¿Por qué razón creyeron entonces que los cataros eran un peligro?, estos hombres repartidos por toda Europa, especialmente en el sur de Francia y el norte de Italia, amenazaban el prestigio y el poder de las autoridades eclesiásticas, consiguiendo devoto, no solo entre las clases populares, sino también entre la alta nobleza e incluso entre algunos sectores del clero.

    Sacerdotes de la edad media.

    La vida de tales hombres y mujeres, sencillos y humildes, fue tan firme y ejemplar, sus huellas quedaron tan profundamente marcadas en la sociedad de su tiempo que, a pesar de todo el esfuerzo que se hizo por destruirles, por prohibir completamente sus enseñanzas, su búsqueda y su mensaje permaneció presente en las conciencias humanas y, sin duda, hoy encuentra de nuevo un eco en el corazón de los hombres.