Castillo de Manzanares el Real.

Castillo De Manzanares El Real.El Castillo nuevo de Manzanares el Real, conocido también como Castillo de los Mendoza, es un palacio-fortaleza erguido en el siglo XV en el municipio de Manzanares el Real (Comunidad de Madrid, España).
  Manzanares el Real, el origen del nombre tiene varias interpretaciones. La más curiosa se refiere a la abundancia de manzanos que existían en la zona. A pesar de encontrarse en las estribaciones del Macizo de Guadarrama, está rodeada de terrenos bastante llanos y suaves cuestas que, unido a la elevada pluviosidad, hizo que desde antiguo fuera un territorio rico en pastos para el ganado, eso hizo que su solar alrededor del siglo XIII fuera ocupado por pastores segovianos.Manzanares_el_RealClaustro_del_Castillo  De esta época es la iglesia románico mudéjar que se halla en el castillo nuevo y que, con seguridad, sería la iglesia parroquial del poblado original. Parte de este valle se aprovechó para construir el enorme Embalse de Santillana. Este castillo es una importante muestra de la arquitectura militar castellana del siglo XV y uno de los últimos en España. De hecho, su inicial vocación de fortaleza dejó paso a la de palacio residencial de una de las familias más linajudas de Castilla, desde la Edad Media: Los Mendoza.1iglesiamanzanares5  Erigido sobre una ermita románico-mudéjar en honor a Santa María de la Nava, que data del siglo XIII, el palacio-fortaleza de los Mendoza es, de todas las fortalezas medievales existentes en España, la más conocida y una de las mejor conservadas. Sus obras dieron comienzo en 1475.
  Al morir el Primer Duque del Infantado, D. Diego Hurtado de Mendoza, deja sus propiedades a su hijo D. Iñigo López de Mendoza, Conde del Real de Manzanares y Primer Marqués de Santillana. Todos los datos conceden la construcción de este castillo al hijo de éste último, D. Diego Hurtado de Mendoza, primer Duque del Infantado, participando el arquitecto Juan Guas en su construcción.

Historia
  Las tierras que bordean el curso alto del río Manzanares, muy ricas en pastos y bosques, fueron objeto de frecuentes disputas entre los diferentes poderes surgidos tras la Reconquista. Las Comunidades de Villa y Tierra de Segovia y Madrid protagonizaron diferentes litigios a lo largo del siglo XIII, que fueron resueltos en el siglo XIV por el rey Juan I de Castilla con la donación de la comarca a su mayordomo, Pedro González de Mendoza.
  Al hijo mayor de éste, Diego Hurtado de Mendoza, almirante mayor de Castilla, se le atribuye la construcción de una primera fortaleza, conocida en la actualidad como castillo viejo de Manzanares el Real, si bien es muy probable que este edificio tuviera un origen anterior. En el último tercio del siglo XV, la Casa de Mendoza decidió levantar un nuevo castillo-palacio, de mayores dimensiones y más lujoso, acorde con la notable influencia política y económica alcanzada por esta familia.
  Las obras comenzaron en 1475. Fueron promovidas por Diego Hurtado de Mendoza y Figueroa, primer duque del Infantado, que no pudo verlas concluidas. Fue su hijo primogénito, Íñigo López de Mendoza, quien las finalizó bajo la dirección del arquitecto Juan Guas, autor del Palacio del Infantado, de Guadalajara.manzanares5  La función de residencia palaciega con la que fue concebido apenas se extendió un siglo. Con la muerte en 1566 de Íñigo López de Mendoza y Pimentel, cuarto duque del Infantado, el castillo dejó de ser habitado, dado que surgieron problemas económicos y pleitos entre los herederos de la Casa de Mendoza.
  En 1914, el Ducado del Infantado procedió a una primera restauración. A ésta le siguieron, en los años sesenta y setenta, diferentes obras de consolidación, promovidas por la desaparecida Diputación Provincial de Madrid dirigidas por el arquitecto D. Manuel González de Valcárcel.castillov  Algunos elementos fueron completamente reconstruidos, caso de las estancias y corredores del interior del cuerpo principal. Fue este organismo el que decidió instalar en sus dependencias un museo de los castillos españoles, además de una colección de tapices.
  En 1982, el castillo albergó el acto de constitución de la Asamblea de Parlamentarios de Madrid, en el que tuvo lugar la ponencia redactora del Estatuto de Autonomía.

Historia del Castillo de Manzanares el Real por Fechas.
1085. Tras la conquista de Toledo (6 de mayo), esta zona queda bajo el dominio cristiano, convirtiéndose inmediatamente en zona reclamada por segovianos y madrileños.
1152. Rica en bosques y pastos, es cedida a Madrid por Alfonso VII el Emperador, donación confirmada por los que le sucederán en el reino.
  Los pleitos por las demarcaciones territoriales se suceden y Fernando III el Santo decide crear una Comisión que se encargue de acabar con tales demandas.
  El rey Alfonso X el Sabio acaba con tales pleitos tras decidir incorporar la región a la Corona. A partir de entonces la población será conocida como: El Real de Manzanares.
1284. Sancho IV el Bravo escribe a los Guardas Reales Ruy Ferrández y Ximén Pérez, para que tengan en cuenta los derechos del Concejo de Madrid frente al de Segovia.
1288. El mismo rey es quien otorga un privilegio mediante el cual ratifica el derecho de usufructo en favor del concejo madrileño.
  Poco después restituye la zona a Segovia, renaciendo los conflictos entre ambas ciudades. Se cree que el origen de la ciudad es de esta fecha.
  Se habla de la existencia de una primitiva torre de defensa de la zona, aunque no se ha podido constatar tal dato.
1294. Hacia el final de su reinado, otorga definitivamente la tenencia del Real de Manzanares al Concejo de Madrid.
1304. El infante Alfonso de la Cerda, renuncia al trono castellano-leonés a cambio de algunas concesiones territoriales, entre ellas El Real del Manzanares.

Siglo XIV.
  Reinando Alfonso XI el Justiciero, lo cede a su amante Leonor de Guzman. Es cuando se tienen noticias de reformas en los llamados Palacios de Manzanares, que podrían referirse a la antigua fortaleza, no pudiéndose corroborar este apunte.
1383. Pedro González de Mendoza, ayo del rey Juan I de Castilla recibe de éste el lugar, terminándose de este modo los pleitos entre ambas ciudades.

Rey Juan I de Castilla.

Rey Juan I de Castilla.


1385. Tras la muerte del caballero en la Batalla de Aljubarrota, Manzanares pasa a pertenecer a su hijo, Diego Hurtado de Mendoza, quien llegará a ser I Señor del Real de Manzanares.
  A él se le atribuye la construcción del castillo viejo ubicado en la otra orilla del río Manzanares, hoy acondicionado el entorno como parque municipal.
1394. Es nombrado como Almirante Mayor de Castilla y recibe confirmación del Señorío del Real de Manzanares por merced de su monarca, el rey Enrique III.
1404. Muere Diego Hurtado, heredando su extenso patrimonio su pequeño hijo Iñigo López de Mendoza.
1445. Se produce la trascendental Batalla de Olmedo entre los Infantes de Aragón, el Rey de Navarra y parte de la nobleza castellana contra el Rey de Castilla y algunos significativos nobles. En la misma toma parte Iñigo, al frente de la familia Mendoza de una forma decisiva. Por ello, el rey Juan II le concede el título de I Conde de El Real de Manzanares y I Marqués de Santillana.
 Marques de Santillana.

Marques de Santillana.


  Su residencia habitual es el castillo viejo y dispone de una extensa biblioteca.
Un ilustre hijo del Marqués de Santillana será Pedro González de Mendoza, más conocido como el Cardenal Mendoza, íntimo consejero de los Reyes Católicos.
1468. Su amante, doña Mencia de Lemos, que vive en el castillo viejo, dá a luz al segundo hijo del Cardenal, Diego Hurtado de Mendoza, futuro Conde de Melito.
1474. La familia Mendoza en pleno se pasa al bando de la infanta Isabel, abandonando a Juana la Beltraneja.
1475. Por ello, Diego Hurtado de Mendoza y Figueroa, primogénito del Marqués de Santillana, añade a sus extensos títulos el de I Duque del Infantado.
  En este año, redacta su testamento, donde ya se hace mención al castillo nuevo (1), según Quintano:
  “…el castillo que yo fago en la mi villa…”
1479. Fallece el I Duque del Infantado, sustituyéndole su hijo, Iñigo López de Mendoza, quien transforma la configuración inicial, convirtiéndolo en castillo-palacio renacentista, espléndida obra de arquitectura militar castellana con detalles de gótico isabelino.
1480. El Cardenal Mendoza es distinguido en este año por los Reyes Católicos con el título de Cardenal Presbítero de la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén.
  Las Cruces de Jerusalén que adornan todas las aspilleras de la barbacana del castillo están esculpidas en su honor.
  Menos de un siglo serviría este magnífico castillo-palacio como residencia señorial de los Mendoza.
1565. Al morir el IV Duque del Infantado, se suscitan pleitos entre sus herederos. Dichos pleitos acaban provocando que el edificio quede en desuso y empiece un lento proceso de ruina. Una comisión de investigación sobre los bienes del cuarto duque arroja lo siguiente sobre el castillo:
  “después que salio della antonio Velásquez alcalde que fue de ella_en el tiempo del señor duque don Iñigo_queda yerma y sin morador y se a caydo y hundido”
1914. El arquitecto Vicente Lampérez Romera se hace cargo de unas primeras obras de restauración.
1931. Declarado Monumento Histórico Artístico.
1965. El Duque del Infantado, Iñigo de Arteaga y Folquera, lo cede a la extinguida Diputación Provincial de Madrid.
  Cuando la Diputación Provincial se hizo cargo del Castillo, su estado de ruina y abandono era lamentable, por lo que hubo de emprenderse en 1974 una ambiciosa tarea de restauración que duró tres años, según proyecto del arquitecto don Manuel González Valcárcel.
  En la actualidad, el castillo depende de la Dirección General de Turismo de la Consejería de Economía y Empleo de la Comunidad de Madrid.

Características.
  Este castillo es una importante muestra de la arquitectura militar castellana del siglo XV y uno de los últimos en España. De hecho, su inicial vocación de fortaleza dejó paso a la de palacio residencial.
layna_manzanaresErigido sobre una ermita románico-mudéjar en honor a Santa María de la Nava, que data del siglo XIII, el palacio-fortaleza de los Mendoza es, de todas las fortalezas medievales existentes en España, la más conocida y una de las mejor conservadas.99
  El castillo, está construido enteramente en piedra de granito. Tiene planta cuadrada con cubos cilíndricos en las esquinas, salvo en su ángulo sureste en el que se sitúa la Torre del Homenaje de forma hexagonal. En su lado oriental se adosa un cuerpo secundario de planta rectangular que incluye el ábside de la antigua iglesia. Sus vértices están adornadas con unas bolas al más puro estilo isabelino.manzanares4  El edificio está rematado con una terraza, con matacanes y almenas. Consta de un patio rectangular porticado y de dos galerías sobre columnas octogonales. La galería gótica del primer piso está considerada como la más bella de la arquitectura militar española. Sobre el adarve meridional la galería es de traza flamígera sobre antepechos decorados a base de punta de diamante.
  Todo el castillo está circundado por una barbacana, cuyas saeteras llevan esculpidas en bajo relieve la cruz del Santo Sepulcro de Jerusalén, por el título que gozó Pedro González de Mendoza. Otros elementos defensivos del edificio son sus troneras.
  El castillo está dispuesto en seis alturas, además de un sótano: planta baja, entreplanta primera, planta principal, entreplanta segunda, galería alta y galería de cubiertas. La puerta de acceso, enmarcada en dos cubos, presenta un arco rebajado, la galería gótica del primer piso está considerada como la más bella de la geografía nacional.

CÓMO LLEGAR:
Carretera: Salida de Madrid por la Autovía de Colmenar M-607 hasta enlazar con la M-609, dirección Colmenar Viejo. Posteriormente se enlaza con la M-862 y finalmente con la M-608. Total 53 Kilómetros.
Autobús: Intercambiador de Plaza de Castilla, Línea nº 724.

HORARIOS DE VISITA:
Horario de martes a domingo: de 10.00 a 18.00 horas. Cierre de taquilla a las 17.00 horas. Lunes cerrado.

CONTACTOS CASTILLO:
Teléfonos: 91 853 00 08 / 91 852 86 85
Teléfono Visitas de Grupos: 91 276 73 39. Teléfono Visitas Teatralizadas: 91 853 00 08
Fax: 91 852 75 82. E-mail: turismocultural@madrid.org

PRECIOS:
Entrada individual: 5 €. Mayores de 60 y menores de 14 años: 3 €.
Menores de 3 años y discapacitados: entrada gratuita. Familias numerosas: 50% descuento.

GRUPOS (mínimo 20 personas y con visita concertada): Adultos: 3 €.
Mayores de 60 años: 2 €. Asociaciones de carácter cultural acreditadas: 3 €.
COLEGIOS de Educación Infantil, Primaria y Secundaria (mínimo 20 personas y con visita concertada): 2 € por niño.

Con carácter previo a la visita concertada podrán descargarse GRATUITAMENTE las Guías Didácticas.
Teléfono/Fax de Reserva para grupos y colegios: Teléfono: 91 276 73 39. Fax: 91 276 73 4422.-Juan Guas, Castillo de manzanares el Real

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Palacio Real de Olite.

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  El Castillo de Olite es una de esas estructuras que cautivan al viajero por la inmensidad que representan en medio de un paisaje natural, conservando los vestigios de la arquitectura antigua y además, increíbles historias y leyendas que a lo largo de los años se fueron construyendo en torno a su presencia.Este palacio se encuentra situado a aproximadamente 40 kilómetros de Pamplona, en la localidad de Olite y está catalogado como una maravilla de los castillos con estilos góticos europeos. Con respecto a su historia, es importante destacar que se trata de una antigua construcción romana del siglo III, in embargo, con el paso del tiempo se le fueron dando varias modificaciones que lo dejaron con el aspecto actual.
  Además, en el año 1925 fue declarado Monumento Nacional y en su época dorada fue residencia de los reyes de Navarra.15117.gen18798001
  Por otro lado, la estructura del Castillo tiene tres divisiones principales. En primer lugar se encuentra el Palacio Viejo, actualmente utilizado como un parador de Turismo; luego las ruinas de la capilla de San Jorge y finalmente, el Palacio Nuevo, que se trata del sector al cual se realizan las visitas.foto559  Asimismo, el castillo posee una gran cantidad de subterráneos, los cuales recorren gran parte de la población de Olite, como también algunas torres aisladas y galerías con salidas ocultas y puertas secretas que fueron realizadas con la intención de aumentar la seguridad de la fortaleza; estas distintas galerías y construcciones dan lugar a la leyenda que cuenta que el castillo de Olite posee tantas habitaciones como días tiene un año.
  Palacio Real de Olite, corte de los Reyes navarros hasta la conquista de Navarra y su incorporación a la Corona de Castilla (1512), fue uno de los castillos medievales más lujosos de Europa. Así, un viajero alemán del siglo XV escribió en su diario, que hoy se conserva en el British Museum de Londres: “Seguro estoy que no hay rey que tenga palacio ni castillo más hermoso y de tantas habitaciones doradas”.

Historia.
  Fue Sancho VII el Fuerte, a finales del siglo XII y principios del XIII, quien construyó un primer recinto defensivo sobre los restos de una construcción romana. Sus sucesores de la casa de Champagne, Teobaldo I y Teobaldo II, lo mejoraron y ampliaron en lo que constituye el Palacio Viejo.  La primera ampliación del Palacio la realizó en 1350 Carlos II el Malo al construir la capilla de San Jorge, al sur del mismo.3615169858_dca3163b0c_o  Pero el impulso definitivo para la construcción de una sede real de carácter permanente y el emblema más representativo del viejo Reino de Navarra, lo dio Carlos III y su esposa doña Leonor.
  Ellos van a ser los artífices de la construcción del Palacio Real “que tenía tantas habitaciones como días el año”. El derroche económico, creatividad y capricho va a convertirlo en un palacio de ensueño, uno de los palacios más esplendidos de Europa en su época.
  El Palacio es un complejo conjunto irregular de torres, estancias, galerías, jardines y patios que le confieren un aspecto anárquico y una singular silueta que sobresale sobre el caserío de la ciudad. A pesar de esa aparente anarquía el aspecto exterior es majestuoso.logo  Destacamos en las obras a Martín Périz de Estella, maestro mayor de mazonería y director de la obra de cantería, y al moro tudelano Lope el “Barbicano” encargado de las obras de carpintería. Acompañaron al monarca y conocieron los castillos franceses de la familia de Carlos III y los castellanos de la familia de la reina Leonor. Mención especial merece Jehan Lome de Tournay, tallador de imágenes, que sería el escultor más destacado en las obras del palacio y en todo el reino de Navarra. Numerosos artistas y de muy diversa 3614352435_4fc02a2cca_oprocedencia se encargaron de decorar elegantemente el Palacio: así, moros y franceses realizaron hermosas yeserías, moros tudelanos se encargaron de cocer ladrillos barnizados y azulejos, pintores catalanes decoraron las estancias, además de otros artesanos entre los que se encontraban vidrieros, tapiceros, bordadores, argenteros, relojeros y armeros.
  Comienzan las obras a impulsos de doña Leonor en 1399, que mandó construir junto a la iglesia de Santa María la capilla de San Jorge y la “Cambra et morada” de la reina. A partir de 1400 Carlos III continuará las obras y seguirá de cerca el proceso constructivo. Primero se levanta el núcleo central donde se alojaba la gran cámara del rey y a partir de él se fueron añadiendo las principales construcciones: las cámaras del Rey y de la Reina, la galería de yeserías mudéjares,Palacio-de-los-Reyes-de-Navarra-de-Olite1  el Mirador del Rey de elegante tracería gótica, la torre del Homenaje de casi 40 metros de altura. Para llegar a la cima hay que subir 133 peldaños, pero las vistas sobre Olite y su comarca son excepcionales.  La torre del Aljibe, la torre Ochavada o de las Tres Coronas, la torre de los Cuatro Vientos y la torre de la “Joyeuse Garde”, atalaya, o del vigía. Especial cuidado se pone en la adecuación de cuidados jardines, como el Jardín de la Reina adosado a las cámaras reales, los patios inferiores de los Toronjales y la Pajarera, y amplios jardines exteriores con vides, frutales y exóticas flores llegando a estar suspendidos a 20 metros del suelo. Para que el patio no se hundiera por el peso de los macetones, se ordenó levantar una sala de arquería subterránea para hacer de contrafuerte.3153FotoTH9 Es la Sala de los Arcos o de los Murciélagos.
  Destaca el complejo hidráulico que dotaba de agua a los jardines. El agua venía por conducciones desde el Cidacos y era remontada a la torre del Aljibe por medio de un mecanismo con cangilones para ser distribuida por tuberías de plomo a las fuentes y jardines.
  Jardines colgantes, toronjales (naranjos), gayolas (jaulas) de pájaros y ardillas, el estanque de la “taillada” con cisnes, aves de rapiña (azores y halcones) y jaurías de perros para las cacerías, y un verdadero zoológico: leones, un lobo cerval, un camello, varios gamos, un avestruz … incrementándose en tiempos del Príncipe de Viana con jabalíes, lobos, una jirafa, un papagayo y varios búfalos, completaban la imagen colorista y llena de vida y agitación de la Corte del rey Noble dándole un toque exótico.7632080046_1f2446997c_b  Durante el reinado de Carlos III Olite gozó de paz, prosperidad y fastuosidad palaciega. Se celebraron varias veces Cortes del Reino. Aquí muere la reina doña Leonor en 1415 y diez años más tarde su esposo Carlos III. Grandes fiestas con muchos comensales y suculentos manjares, amenizadas por músicos y juglares, tenían lugar en las estancias del Palacio. Cacerías de venados en el monte encinar, caza de cetrería en los términos de “la Falconera” y torneos alegraban la vida cortesana, celebrándose también corridas de toros con motivo de importantes acontecimientos. También hay que añadir la actuación de prestidigitadores, equilibristas, maestros de esgrima, el entretenimiento con enanos, bufones y locos (simuladores), las danzas, representaciones, etc.
images  Además de Carlos III y doña Leonor otros personajes ligados a la vida en palacio fueron su hija Doña Blanca y su nieto Carlos Príncipe de Viana. El Príncipe pasó su infancia y aquí se celebró con suntuosidad su boda con la joven flamenca Agnes de Clèves. Siendo rey por derecho no pudo reinar por la ambición de su padre Juan II de Aragón y por la colaboración egoísta de su madrastra doña Juana Enríquez. El bando beaumontés, vinculado a la casa real por la sangre y las prebendas, siguió la causa del Príncipe de Viana y de su hermana, de trágico destino, doña Blanca, hasta la muerte de la misma en Orthez. Después pasó a servir a Castilla. La vida en palacio perdió su esplendor.
  Una bella estampa nos proporciona el viajero alemán Muncer que se detiene aquí al tiempo de contraer matrimonio el Príncipe de Viana con Agnes de Clèves (1439).
3153FotoTH8“Caminando pues por dicho reyno, llegue a una buena ciudad llamada Olite en la cual estaba el principe que por entonces era Rey de Nabarra, puesto que el reyno entero le obedecia mas que a su mismo padre el cual andaba siempre enemistado con su pueblo. Llebome un heraldo ante dicho principe o Rey el cual era muy joben; tratome amistosamente; hizo lo que yo le pedi y mando que me condujesen al aposento de su mujer, que era de nacimiento de la casa de Clebes. El heraldo me hizo ber el palacio; seguro estoy que no hay rey que tenga palacio ni castillo mas hermoso, de tantas habitaciones doradas. Vilo yo entonces bien; no se podria decir ni aun se podria siquiera imaginar cuan magnifico y suntuoso es dicho palacio”.
  El Palacio fue residencia ocasional de don Francisco Febo y su madre doña Magdalena, así como los últimos reyes de Navarra, Catalina de Foix y Juan III de Albret, que realizaron las últimas reformas significativas.Olite. Sta Maria Real-6993-PATXI URIZ
  Tras la conquista de Navarra en 1512 el palacio se convertirá en residencia de los virreyes al cuidado de un conserje o alcaide, según lo acordado en las cortes que Fernando el Católico convocó en Burgos en 1515. Durante la Edad Moderna fue mansión ocasional de los virreyes y escala esporádica de los monarcas españoles en sus contadas visitas a Navarra.
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